El rosar de mi jardín nunca dejará de florecer porque lo riego con mis lágrimas
al llegar el atardecer nunca cortaré una flor porque me da miedo dañarla porque
ella respira y aunque no habla me llena de alegría saber que la puedo ver todos
los días ese rosal lo sigo regando y lo sigo mimando porque en él te veo a ti mi
hija del alma pero sigo pensando que de un rosal me clavaron dos espinas en mi
corazón que tu partida fue culpa de dos
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